ANTE LA PERDIDA DE UN SER QUERIDO

APRENDIENDO A VIVIR

La comprensión de la existencia, es quizás el cuestionamiento más representativo entre los seres humanos cuyo sentido supone necesariamente y de manera natural la experiencia personal durante cada etapa de desarrollo. Así, la muerte marca drásticamente la extinción del ciclo vital y con esto, inevitablemente se comprometen las estructuras generales de la vida de aquellas personas que sufren el fallecimiento de un ser querido. Sin embargo es importante comprender que el crecimiento de cada individuo se compone esencialmente de una serie de vínculos sumamente significativos y determinantes tanto para su desempeño, como para la percepción de la vida, de sí mismo, de su entorno y del futuro.

El duelo, es un proceso psicológico mediante el cual se espera que las personas consigan la reestructuración y adaptación a un estilo de vida constructivo a pesar de la ausencia del ser querido. Para muchos es una de las experiencias más difíciles de afrontar y superar, ya que irremediablemente se presenta la ruptura total de aquellos lazos que le reforzaron, orientaron y apoyaron en las diferentes experiencias. Es allí donde la pérdida se siente tan profundamente que la percepción de la realidad y del futuro se distorsiona, el rumbo es confuso y la marcha cuesta trabajo. Se ven afectadas todas las dimensiones de la persona, influye en la estabilidad física, emocional, en su forma de pensar y comportarse individual y socialmente, así como impacta en su parte espiritual. Tal afectación podría prolongarse en el tiempo en aquellas personas que no encuentran tranquilidad y cuya sensación de pérdida persiste al punto de minimizar toda acción que contribuya a su desarrollo personal, social y espiritual.

El grupo de recuperación emocional, se propone alcanzar el bienestar, la aceptación y el perdón. Es una actividad colectiva en la cual se reúnen personas que comparten la dolorosa experiencia del fallecimiento de un ser querido y las difíciles etapas, sensaciones y cambios, que implican ésta perdida.

La experiencia se compone de cinco encuentros, en los cuales tendremos la oportunidad de expresar, dar significado, comprender, aceptar y de honrar. Es un espacio de reflexión, de reconciliación “Es un espacio para ti”.

Dra. Luz América Torres López
Psicóloga Clínica
Especialista en Atención en Crisis

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